sábado, 29 de septiembre de 2012

Diario mojado.

Furia paranormal ante tal grado de paranoya inducida por un razonamiento aún no terminado. Disfraz aún no acabado, con flecos sueltos que dejan pistas a los mas avispados, mientras tanto el tumulto ni se fija, otro mas que camina y nadie ve, un poco menos de mi y un poco mas de nada, de todos. La fragilidad mostrada es un descosido en mi tejido, un mirador hacia lo que guardo con ahínco, una llave que abre uno de mis mil diarios en los que lloro miles de rios.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Bombazo craneal ante tal confusión sentimental.

Parsimonia sentimental ante tal duda aún no planteada. Pasos sin pisar y sonidos para despistar, no sé si confiar en lo que no debo, simplemente en nada o nadar por la playa de mis sentimientos. Unos días levante, otros el aire se ha escapado y a la semana siguiente llega como una guantada inesperada, una guantada que reconstruye mi forma de pensar una vez mas. ¿Qué semana quedará fija, sin aire y sin cambio cerebral? ¿Qué semana podré parar de pensar en como parar de pensar? Respuestas inconcluyentes ante esta persona que no sabe cuando cerrar esta interrogación continua.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Sentidos desgastados.

Noches apagadas por sentimientos intensos, el grito que lanzo a mi corazón solo sirve para que este llore como un recien nacido. Derrame sentimental interior, seriedad sobria exterior. Ojos mudos y bocas secas, oidos ocupados y olores conocidos. Tacto desorientado, persona perdida. Miedo a lo desconocido, temor a lo ya vivido, pasado aún quemándome y futuro allí esperándome. Mi materia gris se está volviendo incolora al igual que mi piel en invierno, mis ojos se están desgastando tan rápido como mis ideas y mis oidos se están quedando sordos por tanto humo denso que exhalan muchas bocas. El fín del cuerpo está aqui mismo, el fín del recuerdo es infinito.